Sindrome de Ulises

El concepto del ‘duelo migratorio’ esta acuñado por Joseba Achotegui, de la Universidad de Barcelona, y el duelo migratorio tiene unas características muy particulares: (mas información en este link – pdf)
– Da lugar a cambios en la personalidad, que en ocasiones fortalecen al emigrante pero que también pueden llegar a desestructurarlo.
– Provoca una regresión en la autonomía, haciendo que la persona muestre mayor dependencia y más quejas.
– Sucede en fases definidas, como describe Achotegui mencionando a Bowlby (1980): “1) negación: no se puede aceptar la realidad del cambio y el individuo no la quiere ver; 2) resistencia: hay protesta y queja ante el esfuerzo que supone la adaptación, ante las dificultades y los retos a los que se enfrenta el inmigrante; 3) aceptación: la persona se instala ya a fondo en la nueva situación (en el caso de la migración en el país de acogida); y 4) restitución: es la reconciliación afectiva, con lo que se ha dejado atrás y con la nueva situación. En el caso de la migración, con el país de origen y el país de acogida. Se acepta lo bueno y lo menos bueno o malo, tanto del país de origen, como del país de acogida” – Fuente: http://cvc.cervantes.es/lengua/tices/achotegui.htm

La elaboración y superación de este duelo es la parte de la migración ligada a la salud mental, y cuando no se logra puede desembocar en el Síndrome de Ulises.

Por todo lo explicado anteriormente, nos gustaría re-anunciar que tenemos un servicio de apoyo emocional sobre el impacto de emigrar en nuestra mente. Que no estáis solas y que nosotras estamos aquí para acompañaros. Si queréis pedirnos cita con nuestra encargada de apoyo emocional. Pedídnosla a través de nuestra pagina de contacto.